Preparar el tejido antes de cortar

Según sea el tejido:

Algodón: La dejaremos en remojo durante mínimo una hora.

Lana: La planchamos del revés con un paño húmedo en medio o con una plancha de vapor.

Tejido de poliéster o sintético: No necesita ninguna preparación previa.

Para cortar el tejido, necesitamos una superficie lisa y suficiente, en la que quepan bien todos las patrones a cortar.
Si no disponemos de una mesa con estas características, colocaremos la tela en el suelo.
Si el suelo tiene rayas marcadas, como las de los azulejos, utilízalas para cortar la tela recta.

El paso siguiente es buscar el recto hilo:

Tira de un hilo de la trama, del hilo o horizontal. Por donde marque ese hilo es el recto hilo.
No te preocupes, si es una tela con orillos, el recto hilo, va «recto», pero no cuesta nada comprobarlo por si a caso.

Colocamos el derecho de la tela hacia arriba y doblamos hacia adentro los centímetros que mida la parte más ancha del patrón.
Fíjate en el dibujo.
Y nos aseguramos de que mide lo mismo en toda su largada.
Con este paso lo que hacemos es asegurarnos que el patrón esta al recto hilo, y así evitamos que en el primer lavado que la costura se tuerza.

Antes de doblar la tela, debemos fijarnos en los patrones. La forma más usual de cortar la tela es la que te he explicado, pero siempre dependerá de los patrones.
Por ejemplo la falda capa ha de doblarse la tela dos veces.